viernes, 19 de mayo de 2017

Por Trece Razones

Título: Por trece razones

Autor: Jay Asher

Saga: -

Páginas: 304

Editorial: Ambar

Sinopsis: No puedes poner freno al futuro.
Ni reescribir el pasado.
La única forma de revelar los secretos es... darle al «Play».
Una caja, trece caras de casete, trece culpables y una víctima.
Apenas han pasado dos semanas desde el suicido de Hanna, cuando Clay encuentra una misteriosa caja en la puerta de su casa. La caja contiene unos casetes que serán el comienzo de un perverso juego que involucrará a todos los responsables de la muerte de Hanna.

Puntuación:




Reseña:

La mayoría de la gente que estéis leyendo esta reseña seguramente ya conozcáis de esta historia o bien porque ya os habéis leído el libro o porque apenas hace dos meses lanzaron la serie de Netflix que está siendo todo un éxito.

La verdad, este libro llevaba un tiempo en mi lista de deseos, pero no ha sido hasta que han estrenado la serie cuando me he animado a leerlo. No podría haber elegido una lectura mejor.

Nos situamos: Clay, el protagonista de nuestra historia, recibe una caja que contiene siete cintas de casets. Al reproducirlas se encuentra con que son grabaciones de Hanna, una compañera, una amiga o algo más que se suicidó apenas dos semanas atrás.

En estas cintas va explicando cuales son las trece razones que la llevaron a tomar la decisión de dar por finalizada su vida. Trece razones y una persona atada a cada razón.

Durante los trece capítulos que tiene el libro se van conociendo a los distintos personajes, llegando a conectar realmente con Hanna. Y si, uno de los principales temas que trata el libro es el bullying.

Pero en mi opinión más que el bullying en sí, la historia trata temas mucho más profundos como la desesperación de una persona y la soledad, hasta tal punto que llega al suicidio. El intento de encontrar alguien con quien conectar y la necesidad de una verdadera amistad. Muchas de estos sentimientos o reacciones son en gran parte consecuencia del bullying, pero te das cuenta de que al final los que más daño hacen no son aquellos que te esperas que te hagan daño, sino de aquellos que nunca lo esperarías. Son los que al final te hacen tomar la decisión de acabar con el sufrimiento, la gente que quieres. A veces es más fácil coger la vía fácil que afrontar la realidad.

 “¿ Tienen vuestras historias menos sentido porque no os lo estoy contando todo?
No.
En realidad eso las magnifica.
No sabéis lo que pasó en el resto de mi vida. En casa. Incluso en la escuela. No sabéis lo que ocurre en la vida de nadie excepto en la vuestra propia.
Y cuando te metes en una parte de la vida de una persona, no te estás metiendo solo en esa parte. Por desgracia, no se puede ser tan preciso y selectivo. Cuando te metes en un parte de la vida de una persona, te estás metiendo en su vida entera.
Todo… Afecta a todo.”

El libro tiene un gran poder de reflexión sobre el lector. Es verdad que en algunas razones me he preguntado que si de verdad eso sería una razón suficiente como para llegar al punto de suicidarse. Algunas resultan un poco “light” pero otras, obviamente, no.

Después de toda la profundidad y crítica social que lleva el libro voy a hablar de los personajes.

La historia tiene dos coprotagonistas: Hanna, la cual explica su historia en las cintas y por otro lado esta Clay, el receptor de las cintas. Ambos son personajes con los que resulta fácil sentirse identificado porque la mayoría de personas se han topado con alguna de las trece razones a lo largo de su vida.

El resto de personajes que aparecen en la historia algunos se repiten y otros no. Algunos tienen más relevancia y otros menos. No os diré más porque para conocerlos tendríais que conocer las trece razones por las que Hanna decidió suicidarse.



Por otro lado, está la serie de Netflix. No la he visto entera, y seguramente cuando la acabe escribiré una pequeña entrada comentando mi opinión. Pero en los dos capítulos que llevo he de decir que he notado una gran diferencia respecto al libro.

Mientras que el libro se desarrolla en una sola noche, la serie se desarrolla en mucho más tiempo. Y lo que más me ha gustado es el hecho de que la serie te hace replantearte más las cosas que el libro. ¿A qué me refiero? Pues que al leer el libro piensas que si o si Hanna tiene razón y que el resto de personas son las malas. Conoces a los personajes a través de Hanna solamente, eso hace darles una sola perspectiva.

Por el contrario, en la serie se conoce a los personajes de diferentes perspectivas, poniendo dos puntos de vista a una misma historia.

Por lo general es una lectura totalmente recomendable, que se pasa volando, muy bien escrita y con una historia buena y profunda. Un final realmente bueno que, aunque en algunos sitios he leído que lo critican, a mí me pareció increíble. A ver cómo se desarrolla el final en la serie de Netflix.

¿Vosotros lo habéis leído? ¿Qué os pareció? Si no os lo habéis leído, tenéis un libro de cinco fénix.

EL TITIRITERO INCANDESCENTE


1 comentario:

  1. Hola! me encantó la serie aunque no leí el libro, pienso que es dura pero que muestra totalmente la realidad
    Un beso!

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